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Decreta

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Activar nuestro poder de manifestación es algo sencillo. De hecho, lo aplicamos a diario en todo momento sólo que no estamos conscientes de ello. Para empezar, debemos estar conscientes de que el mundo es un sueño, y en él, podemos soñar lo que queramos.

En segundo lugar, debemos estar conscientes de que la humanidad posee un poder que ha olvidado y que podría utilizar para lograr una vida mejor: El poder de la palabra. Nuestra palabra afecta directamente nuestra conciencia y el mundo es la conciencia manifestada. Así que lo que quieras ver en tu mundo primero tendrás que declararlo o decretarlo.

Así es como Dios creó el Universo y así es como se crean todas las cosas, en la Biblia dice: “Y Dios llama las cosa que no existen como existieran…” Ese es el primer paso de la creación y como nosotros fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios tenemos exactamente ese poder.

El poder de la palabra ya sea subvocalizada (conversación mental), vocalizada o escrita es enorme, la palabra es recogida por el Espíritu y crea forma en el mundo de las cosas. Así que empecemos a usar este poder a nuestro favor al decretar solo lo que deseamos en nuestra vida y dejando de hablar y pensar en las cosas que no queremos.

El decreto más poderoso es el que comienza con un Yo Soy. Si te fijas Jesús sabía muy bien como utilizar estos decretos para hacer sus milagros. “Yo Soy” es el poder de la conSCiencia (conciencia consciente).

Los siguientes son decretos poderosísimos de manifestación que te recomiendo decir en voz alta a diario para empezar a elevar tu nivel de conciencia de ti mismo. La conciencia se logra impactar a través de la repetición así que es necesario que seamos disciplinados y hacer nuestros decretos a diario a fin de poder dar un salto a un nivel de conciencia más alto que nos lleve a manifestar lo que realmente somos.

Ésta es la lista:

La palabra tiene el don de crear.  Las palabras cuentan mucho, juegan a tu favor o en contra.  Así que para cambiar tu realidad vigila tus palabras.  No te permitas expresiones negativas o perdedoras.  Cuida muchísimo también tu dialogo interno, el modo en que te hablas, recuerda que eres con la persona con que más vas a hablar durante toda tu vida.  En cuanto te caches diciéndote cualquier cosa que no sea de vibración elevada, pulsa el botón de pausa y cambia el son.  Puedes utilizar alguno de los decretos de arriba para sustituirlo o tu lección de Curso de Milagros que corresponda.

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